La exclusión consiste en establecer barreras físicas que prevengan el ingreso de ratas y ratones en los edificios (lo que se denomina "construcción a prueba de roedores"). Es una forma relativamente permanente de controlar a ratas y ratones a través de prevenir que el daño ocurra. Este aspecto es muy importante y a menudo no tenido en cuenta en el control de roedores. Las recomendaciones dadas en este tema aplican tanto a las construcciones nuevas como a las ya existentes.

Los dientes que ratas y ratones usan para roer (incisivos) están ligeramente curvados hacia adentro de la boca. Esto hace que sea dificultoso para ellos roer una superficie plana y dura, pero en superficies rugosas o en bordes donde morder ellos pueden roer rápidamente la mayoría de los materiales. Así, pueden llegar a entrar en una edificación a través de roer cualquier orificio que tenga al menos 6-7 mm de ancho (el ratón casero) o 10 mm (las ratas). Por ejemplo, es común observar aberturas o grietas dejadas alrededor de caños o tuberías cuando ellos entran en un edificio. Para prevenir la entrada de roedores, es importante sellar dichas aberturas con materiales resistentes como ser cemento o collares de metal.

En el caso de puertas y portones que abren al exterior, la distancia entre el borde inferior y el umbral no debería exceder los 6-7 mm. De ser necesario, utilizar guardas de metal para prevenir la roedura del borde inferior de puertas y portones de madera. En aquellas edificaciones sin cimientos o basamento y que descansan sobre pilotes o paredes poco profundas, los roedores pueden alcanzar el interior de las mismas excavando por debajo de las paredes. Para prevenir ello, las paredes deben tener por lo menos 90 cm de profundidad.

Las ratas generalmente realizan un mayor esfuerzo para entrar en edificios donde puede haber alimento almacenado (silos, depósitos, galpones). Frecuentemente buscan refugio bajo los pisos o losas de cemento donde cavan para buscar protección. Lo ideal es que losas, pisos y veredas exteriores de dichos edificios posean zócalos profundos. Manteniendo un área libre de vegetación o colocando una capa de grava alrededor de estas construcciones, generalmente desalienta a los roedores para excavar.

En construcciones de madera y con paredes dobles (generalmente provistas de materiales aislantes), dichas paredes ofrecen sitios ideales para que los roedores busquen refugio en ellas. Para evitar la invasión de estos animales con el consecuente daño por roedura del material aislante, es importante la buena terminación de las construcciones lo cual incluye no dejar aberturas o bordes que permitan a los roedores comenzar a roer y ganar el acceso. En aquellas edificaciones cuyas paredes son de chapas metálicas acanaladas, un punto de entrada común para el ratón casero es el borde inferior de dichas chapas, generalmente desprotegido. Para evitar ello es necesario bloquear estas aberturas con cemento o metal.

Cuando un edificio posee extractores de aire, aberturas de ventilación o aberturas similares, se pueden proteger las mismas con malla metálica galvanizada cuyo tramado no exceda los 6 mm. Las cámaras de aguas residuales o cloacales son frecuentemente utilizadas por ratas y ratones para ingresar en edificaciones. Por eso, las bocas de drenaje a nivel del piso deben protegerse con un enrejado metálico cuyas aberturas no excedan los 6 mm de ancho.

Cuando la descarga de aguas residuales o cloacales se realiza en un cuerpo de agua (lago, laguna, arroyo) o en otra área de almacenamiento, es conveniente extender el tubo de descarga lo suficientemente lejos de la orilla o borde para prevenir que los roedores puedan (saltando o trepando) penetrar por el extremo abierto del tubo. Con el mismo fin puede instalarse un escudo o guarda metálica o una tapa metálica "flotante" con una bisagra en su borde superior de manera que se abra al producirse el desagüe y vuelva a su lugar al detenerse el flujo.

Para prevenir que los roedores se desplacen a lo largo de tubos o caños adosados a paredes, se usan guardas metálicas de al menos 30 cm de ancho. Igual función cumplen conos o discos metálicos sobre cables o tuberías suspendidas.